Historia

A propósito del proceso de salado…
Podemos rastrear el origen de esta técnica hasta la antigua Roma, donde se salaba el pescado para que las legiones romanas tuvieran siempre una fuente alimenticia durante sus largas campañas. La sencillez del proceso no sufrió grandes modificaciones hasta finales del siglo XIX, ya que todo lo que es sencillo siempre es bueno. En Piamonte en el norte de Italia, una familia de nombre Nasari comenzó a vender en su almacén la anchoita salada. Desde remotos lugares la gente viajaba para conseguir este duradero producto que permitía afrontar largos inviernos sin comida.

Terminada la Segunda Guerra Mundial, ya había aprendido las técnicas mediterráneas y gracias a esto tuvieron mucho éxito con su producto.

Años más tarde emigró al norte de España. Fue allí que fusionó tanto la tradición familiar de la técnica y lo aprendido en el Mediterráneo con las técnicas españolas cantábricas.
En los años '70 decide instalarse en La Argentina, ya que al haber probado la materia prima que solo se consigue en el Mar Argentino, se dio cuenta que era su oportunidad de conseguir un producto similar. "Está demás decir que muchos son los técnicos salazoneros arribados al país…pero a Nasari…no se lo iguala así no más;…" (Molinos, 1992: pag. 135)1

En la actualidad Engraulis S.A. es la realización de la visión de un hombre que combino la anchoíta salvaje del mar argentino con las diversas técnicas europeas. Es tradición cantábrica y mediterránea sumada a la más alta tecnología que permiten llevar la anchoíta a todas las mesas alrededor del globo. Engraulis S.A. centra todos sus esfuerzos en un intento de recordar de donde venimos y no perder aquello que es y será de todos para siempre.


1 Molinos, Pedro Juan (1992) 50 años de aprovechamiento industrial de los recursos pesqueros. Buenos Aires: Artes gráficas Candil.